Caminata

Jordi Bernal Microrrelatos

Avanzamos a buen ritmo bajo un sol de justicia. El camino, polvoriento, está lleno de piedras, y la pesada carga, en vez de aminorar nuestra marcha, parece que nos da alas para llegar a nuestro objetivo. Estamos acostumbradas, es como si lo llevásemos impreso en nuestros genes.

De súbito, el cielo se nubla y un gélido silencio recorre el grupo. Pero no es una tormenta. Sin tiempo para reaccionar, la suela de la bota de un excursionista cae sobre nosotras.

Madre

Jordi Bernal Microrrelatos

Los esfuerzos del parto la habían dejado agotada, pero sus sentidos estaban despiertos. Sentía el calor de su pequeño cuerpo y el aroma dulce y agrio de su piel húmeda. Una manita pequeña cogió su dedo, con fuerza, y ella lo apretó contra su pecho, un poco más, para sentirlo más cerca, para sentir cómo latían sus corazones juntos.

Anochecía en la selva, y mientras los demás macacos comían fruta, la madre empezó a lamer a su primera cría, pacientemente.